miércoles, 1 de julio de 2015

#VeranoMisión desde Toledo: "Será una experiencia en todos los sentidos inolvidable y muy enriquecedora"

Se calientan los motores y se acerca la experiencia misionera de verano que es igual a #VeranoMisión. ¿Queréis disfrutar de esta experiencia de verano misionera? Hay muchos jóvenes españoles que cambian sus días de sol y playa por un verano ayudando a los misioneros. A través de diversas instituciones misioneras —diócesis, órdenes religiosas, asociaciones—, los jóvenes se van de misiones, van a otros países, movidos por la alegría de anunciar el Evangelio y trabajar por la promoción humana. Son propuestas misioneras que se adaptan a cualquier agenda universitaria o laboral, para todo el mundo que tenga el deseo de vivir una experiencia misionera.


Ricardo Abengozar y Ana Manzaneque viven en Toledo, son padres de una familia de seis hijos que este año se van de #VeranoMisión a Lurin, Perú. Tres de sus hijos se fueron el año pasado a Etiopía con las Misioneras de la Caridad y esto, ha animado a toda la familia a hacer la misma experiencia de fe y entrega gratuita en misión. Ambos manchegos de pura cepa, médico y enfermera junto con sus seis hijos van a colaborar en tierra de misión de distintas maneras: en el centro de las Bienaventuranzas donde recogen niños de la calle, en diversos centros de rehabilitación de drogadictos y tuberculosos, en parroquias dando charlas de temas de Bioética, en campañas sanitarias de zonas precarias etc.

“Pensamos que poder ayudar a los demás es algo hermoso. Además recibiremos mucho más de lo que vamos a dar tanto personalmente como a nivel de familia. Será una experiencia en todos los sentidos inolvidable y muy enriquecedora. Para nosotros es un auténtico milagro de Dios. Un regalazo de su parte. Era una ilusión que teníamos Ricardo y yo desde que nos conocemos y nos llegó la oportunidad sin esperarlo. Nuestros hijos encantados de colaborar y con mucha ilusión” añade Ana.

Todos los jóvenes pueden contar su experiencia misionera en nuestra guía: “Compartir la misión” en la que cada joven cuenta su vivencia con los misioneros y esto puede ayudar a otros. Hay muchos chicos que se forman sobre la misión con un curso de verano que se imparte este año del 30 de junio al 5 de julio en Segovia organizado por la universidad San Dámaso.

Todas estas iniciativas se recogen bajo el hashtag #VeranoMisión

Fuente: OMP España

viernes, 19 de junio de 2015

Encíclica Laudato Si'

Santa Teresita de Lisieux, la patrona de las misiones, “se cuela” en la nueva encíclica del Papa



El Papa Francisco ya expresó su cariño especial por la joven santa carmelita, cuando un periodista en su vuelta de la Jornada Mundial de la Juventud de Río de Janeiro le preguntó por lo que llevaba en su cartera negra. “Junto a la maquinilla de afeitar, el breviario, la agenda”, respondió el Papa, “un libro para leer... me he traído uno sobre santa Teresita, de la que soy muy devoto”. Una devoción que se ha vuelto a reflejar en su encíclica “Laudato si”, cuando la propone como una de las líneas de espiritualidad ecológica que nacen de las convicciones de nuestra fe:

“El ejemplo de santa Teresa de Lisieux nos invita a la práctica del pequeño camino del amor, a no perder la oportunidad de una palabra amable, de una sonrisa, de cualquier pequeño gesto que siembre paz y amistad. Una ecología integral también está hecha de simples gestos cotidianos donde rompemos la lógica de la violencia, del aprovechamiento, del egoísmo. Mientras tanto, el mundo del consumo exacerbado es al mismo tiempo el mundo del maltrato de la vida en todas sus formas”.

Ofrecemos una breve presentación de la  nueva Enclícica del Papa Francisco “Laudato si'”, la conversión ecológica del Papa: las consecuencias del encuentro con Jesús en las relaciones con el mundo

El cardenal Peter Turkson ha presidido la rueda de prensa en la que se ha hecho pública esta mañana la encíclica del Papa “Laudato si” (Alabado seas). Junto a él un representante del patriarcado ortodoxo de Constantinopla, John Zizioulas, y el científico John Schellenhuber. Una encíclica que tiene como tema el medioambiente, pero que entre líneas descubre el patrimonio espiritual de siglos de aprecio y canto a la creación y amor por la sencillez y los simples gestos cotidianos de tantos santos, - San José, San Basilio Magno, San Benito, Santo Tomás de Aquino, San Juan de la Cruz, Santa Teresita de Lisieux, el beato Charles de Foucauld – entre los que el mismo Papa destaca a San Francisco de Asís, de quien, no por casualidad, tomó su nombre como cuasi programa de pontificado. Del canto a las criaturas de San Francisco toma nombre la encíclica y en ella se reproduce una buena parte del mismo, adoptando en numerosas ocasiones el lenguaje de “hermano” y “hermana” para referirse a animales y cosas.

“Laudato si” comienza haciendo un análisis de la situación del planeta – nuestra casa común – en el que no faltan menciones ni a la polución, ni al problema del agua, ni a la pérdida de la biodiversidad. Como no podía ser de otra manera, el segundo capítulo de la encíclica se dedica al Evangelio de la creación y cómo las convicciones de fe ofrecen a los cristianos, y a todos los creyentes, motivaciones profundas para cuidar de la naturaleza y de los “hermanos y hermanas más frágiles”. Los fundamentos bíblicos – la creación, Caín y Abel, el relato de Noé, las innumerables alabanzas a la creación de los salmos - llevan ineludiblemente a todo cristiano a una responsabilidad ante “una tierra que es de Dios”. El misterio del universo encuentra una nueva luz cuando es comprendido como un “don que viene de la mano abierta del Padre de todos”, en el que “toda criatura es objeto la ternura” de este Padre. De ahí que no pueda sostenerse una visión de la naturaleza únicamente como objeto de beneficio y de interés, porque “el ideal de armonía, de justicia, de fraternidad y de paz que Jesús propone está en las antípodas” de esa visión.

El Papa Francisco señala que no se trata “de equiparar a todos los seres vivientes y quitar al ser humano su peculiar valor que implica al mismo tiempo una tremenda responsabilidad”, tampoco implica la divinización de la tierra. De hecho, no se puede tener ternura hacia la naturaleza si al mismo tiempo no se tiene “ternura, compasión y preocupación por los seres humanos”. Denuncia la incoherencia de quien lucha contra el tráfico de animales y ni se inmuta por la trata de personas. Y viceversa, “es verdad también”, dice el Papa, “que la indiferencia y la crueldad hacia las demás criaturas de este mundo terminan siempre por trasladarse de alguna manera al trato que reservamos a los demás seres humanos. El corazón es uno solo”.
La coronación del Evangelio de la creación es la “mirada de Jesús”: los pájaros de los que no se olvida Dios, a los que alimenta, los campos preparados para la siega, la semilla de mostaza… Él, que es el logos, por quien y para quien fueron creadas todas las cosas, y que se ha hecho carne, formando parte del “cosmos creado”. La encarnación ha hecho que “las mismas flores del campo y las aves que Él contempló admirado con sus ojos humanos, ahora estén llenas de su presencia luminosa”.

El tercer capítulo se dedica a la raíz humana de la crisis ecológica. El ser humano con su tecnología ha mostrado una gran creatividad pero también un gran poder. Dos siglos de progreso por el que debemos alegrarnos, dice el Papa, porque la tecnología “ha puesto remedio a innumerables males”, y ha expresado nuevas formas de belleza. Pero no se puede creer que toda adquisición de poder sea progreso y pone el Papa en guardia contra el “paradigma tecnocrático”, cuya metodología y objetivos se imponen a toda la realidad. No se trata de utilidad o de bienestar sino de dominio. La especialización propia de la tecnología plantea dificultades a la hora de tener una visión de conjunto y se acaba despreciando todo lo que “el conocimiento ha producido en otras áreas del saber, como la filosofía y la ética social”. La solución está, según el Papa Francisco, en la libertad humana que es capaz de limitar la técnica, orientarla y colocarla al servicio de otro tipo de progreso más sano, más humano, más social, más integral”. Vuelve a insistir - como lo hiciera en la Evangelii Gaudium y en consonancia con las muchas referencias de Benedicto XVI al tema – en las consecuencias del relativismo práctico de nuestro mundo actual, y toca también la importancia de una correcta concepción del trabajo como relación del hombre con el mundo.

El cuarto capítulo es un llamamiento a una ecología integral que aúne todos los aspectos antes puestos de relieve, que abrace las causas de la contaminación, la relación entre la naturaleza y la sociedad que la habita, y el estado de salud de las instituciones de una sociedad, por sus consecuencias para el medio ambiente. Se trata de una ecología que integre también el “patrimonio histórico, artístico y cultural, igualmente amenazado”. Muy en la línea del Papa Francisco está la “ecología de la vida cotidiana”, donde se integra el cuidado del entorno donde viven las personas, la vida digna, la falta de vivienda, el transporte, el propio cuerpo con su femineidad y masculinidad…

El Papa habla después del bien común, la justicia entre generaciones, para comenzar el quinto capítulo de la encíclica proponiendo “líneas de orientación y acción”, como son el diálogo sobre el medio ambiente en la política internacional – lógico en un solo mundo con un proyecto común -, el diálogo en la búsqueda de nuevas políticas nacionales y locales, que superen visiones partidistas e interesadas, la transparencia a la hora de adoptar medidas que tengan un impacto ecológico.

Para todo esto es necesaria, como explica el Papa Francisco en el sexto capítulo, una educación y espiritualidad ecológicas, que lleve a un nuevo estilo de vida, a una alianza entre la humanidad y el medio ambiente, y que conduzca a una conversión ecológica, que “comporta el dejar emerger todas las consecuencias del encuentro con Jesús en las relaciones con el mundo”, a lo que ayuda el modelo de San Francisco. Directrices de vida cristiana como la sobriedad, la vía del amor de Santa Teresita de Lisieux, llena de pequeños gestos de cuidado, los sacramentos, en los que la naturaleza viene asumida por Dios, y la devoción a María, como Reina de todo lo creado… “para que venga tu Reino de justicia, de paz, de amor y de hermosura. Alabado seas. Amén”, como concluye la oración final que cierra la encíclica.

OMPress, junio 2015

domingo, 14 de junio de 2015

La Delegación Diocesana de Misiones y Obras Misionales Pontificias impulsan acciones misioneras en Perú

La tercera edición de #VeranoMisión en la Archidiócesis de Toledo arranca una vez más en La Rinconada del Tajo (Toledo)


El Delegado Episcopal de Misiones, Jesús López Muñoz, ha destacado que un gran número de estos misioneros de #VeranoMisión son laicos que cooperan constantemente con la obra de evangelización

Más de veinte personas, entre las que se encuentra una familia formada por los padres y sus seis hijos, participarán este año en el programa #VeranoMisión que, impulsado por la Delegación Diocesana de Misiones de la Archidiócesis de Toledo y la Dirección Diocesana de Obras Misionales Pontificias, se desarrollará durante los meses estivales en la acción misionera que Toledo mantiene en Perú.

Misioneros y misioneras que esta mañana, junto a cerca de cien personas, participaban en La Rinconada del Tajo en el arranque de la tercera edición de #VeranoMisión, ocasión propicia para participar en actividades misioneras en Perú y en actividades formativas en España, que sirven para profundizar en la naturaleza misionera de la Iglesia.

En ese sentido, el Delegado Episcopal de Misiones, Jesús López Muñoz, destacaba que es el momento de renovar nuestra cercanía al Decreto Conciliar Ad Gentes, sobre la actividad misionera, que en los próximos meses celebrará su 50 Aniversario, por lo que recordaba que “precisamente Ad Gentes nos recuerda que la Iglesia es misionera por naturaleza, por lo que nuestro trabajo por la misión no solo debe ser constante sino que debe ser nuestra prioridad pastoral”.

López Muñoz también destacaba que un gran número de estas personas que participan en #VeranoMisión  son “laicos que cooperan a la obra de evangelización”, proseguía afirmando que “Ad Gentes nos recuerda que esta cooperación logra el fomento entre los laicos del conocimiento y amor de las misiones, que suscita vocaciones y el incesante uso de dar a otros el don de la fe que hemos recibido gratuitamente”.

Durante la convivencia misionera celebrada esta mañana, cuyo punto central ha sido la celebración de la Eucaristía, que ha estado acompañada de los cantos del Coro Joven de la Parroquia “Nuestra Señora de La Paz” de La Puebla de Montalbán, también se ha recordado el mensaje que el Papa Francisco ya ha elaborado para la Jornada Mundial de las Misiones que se celebrará el próximo mes de octubre, en el que recuerda que “la pasión del misionero es el Evangelio”. En este sentido Jesús López les pedía que no olviden que “debéis ser testimonio y vida, insuflar acá y allá, en nuestras calles y en los corazones, la alegría de la autenticidad del Evangelio”.

Desde la Delegación Diocesana de Misiones de Toledo, afirmando que todos estamos llamados a la misión, se pone a disposición de todas las personas interesadas que deseen contribuir a la dinamización y la animación misionera, que pueden encontrar más información en la página web www.misionestoledo.org o poniéndose directamente en contacto con la Delegación en el teléfono 925224100 (Extensión 163).



viernes, 5 de junio de 2015

Intención misionera del Papa Francisco de junio

"Para que el encuentro personal con Jesús suscite en muchos jóvenes el deseo de ofrecerle la propia vida en el sacerdocio o en la vida consagrada", es la intención misionera por la que nos pide orar el Papa Francisco en este mes de junio


El Papa Francisco en el mensaje para la Jornada Mundial de las Misiones 2015, centrado en la vida consagrada y en los religiosos y religiosas que han consagrado su vida a la misión, hace un llamamiento especialmente a los jóvenes para que sean valientes y se entreguen por completo al Señor.

“No puede haber ninguna concesión sobre esto: quien, con la gracia de Dios, recibe la misión, está llamado a vivir en misión. Para estas personas, el anuncio de Cristo, en las múltiples periferias del mundo, se convierte en la manera de vivir su seguimiento y recompensa los muchos esfuerzos y privaciones. Cualquier tendencia a desviarse de esta vocación, aunque sea acompañada de nobles motivos ligados a las muchas necesidades pastorales, eclesiales o humanitarias, no está en consonancia con el llamamiento personal del Señor al servicio del Evangelio. En los Institutos misioneros los formadores están llamados tanto a indicar clara y honestamente esta perspectiva de vida y de acción como a actuar con autoridad en el discernimiento de las vocaciones misioneras auténticas. Me dirijo especialmente a los jóvenes, que siguen siendo capaces de dar testimonios valientes y de realizar hazañas generosas y a veces contra corriente: no dejéis que os roben el sueño de una misión auténtica, de un seguimiento de Jesús que implique la donación total de sí mismo. En el secreto de vuestra conciencia, preguntaos cuál es la razón por la que habéis elegido la vida religiosa misionera y medid la disposición a aceptarla por lo que es: un don de amor al servicio del anuncio del Evangelio, recordando que, antes de ser una necesidad para aquellos que no lo conocen, el anuncio del Evangelio es una necesidad para quien ama al Maestro”.

sábado, 23 de mayo de 2015

Arzobispo de Toledo clausura las jornadas nacionales de delegados diocesanos de Misiones

Monseñor Braulio Rodríguez Plaza, Arzobispo de Toledo y Presidente de la Comisión Episcopal de Misiones y de Cooperación entre las Iglesias, ha destacado el valor del trabajo constante de los misioneros.



Con el lema “La misión ad gentes en la vida consagrada”, la sede de la Conferencia Episcopal Española (CEE) ha acogido la Asamblea Nacional de Director Diocesanos de las Obras Misionales Pontificias (OMP) y las Jornadas Nacionales de Delegados Diocesanos de Misiones, que han sido clausuradas por el Arzobispo de Toledo y Presidente de la Comisión Episcopal de Misiones y de Cooperación entre las Iglesias, Monseñor Braulio Rodríguez Plaza.

Unas Jornadas que han congregados a representantes de las 69 diócesis españolas, entre las que se encontraban miembros de la Delegación Diocesana de Misiones de Toledo, junto a una importante presencia de religiosos y religiosas, en este año dedicado especialmente a la Vida Consagrada.

Precisamente en la clausura, Monseñor Braulio Rodríguez Plaza ha destacado el valor del trabajo constante de los misioneros y misioneras, afirmando que el trabajo realizado en la Asamblea y en las Jornadas han seguido la llamada del Papa Francisco que nos invita “a mirar, con ternura y gratitud, a las personas de especial consagración para dar gracias a Dios por el testimonio de fe y de vida que brindan al Pueblo de Dios con la vivencia de los consejo evangélicos”. En este sentido, el Arzobispo de Toledo ha agradecido el trabajo de los religiosos y religiosas junto a las Delegaciones Diocesanas de Misiones, a la vez que ha resaltado el trabajo que realizan todas las delegaciones de misiones para centrar la mirada en Jesucristo, porque “el centro es Jesucristo, que convoca y envía”.

Como ha destacado el director de OMP, Anastasio Gil, buena parte de los misioneros y misioneras pertenecen a Instituciones de vida consagrada o a asociaciones de vida apostólica y ha recordado que en “España son el 85% de los cerca de 13000 misioneros y misioneras que han partido de nuestras comunidades cristianas.

El secretario general de la Obra de la Propagación de la Fe, Ryszard Szmydki, afirmaba que “la misión está escrita en el corazón de cada religioso”, por lo que “la consagración es sobre todo para la misión”. Aquí enfatizó en el fuerte “carácter profético”, porque como “les decía el Papa Francisco, espero que despertéis al mundo, porque la nota que caracteriza la vida consagrada es la profecía”.

Finalmente, el Delegado Episcopal de Misiones, Jesús López Muñoz, ha valorado positivamente el desarrollo de las jornadas, destacando que “vivimos la pasión por la misión y la pasión por los pueblos”. Por eso, adelantaba, “el próximo mes de junio nuevamente haremos presente a un grupo de religiosas y laicos que participarán en distintas acciones misioneras en Perú, que demuestran el dinamismo misionero de nuestra diócesis y el trabajo que desarrollamos siempre en constante comunión y corresponsabilidad con nuestro Arzobispo”.