miércoles, 22 de julio de 2015

Misionología y verano, una fórmula que engancha

La Delegación Diocesana de Misiones de Toledo participa por tercer año consecutivo en el Curso de Verano de la Cátedra de Misionología de la Universidad San Dámaso


La Delegación Diocesana de Misiones de Toledo continua desarrollando #VeranoMisión, programa misionero que aprovecha la época estival para aunar la formación con experiencias misioneras de verano en países como Perú, en particular en las Diócesis de Lurín y Moyobamba, con las que la Diócesis de Toledo mantiene estrecha colaboración desde hace años.

En el marco de este programa, miembros de la Delegación Diocesana de Misiones de Toledo han participado, por tercer año consecutivo, en el Curso de Verano de la Cátedra de Misionología de la Universidad de San Dámaso. Un encuentro académico en el que los alumnos se han acercado a “la misión como servicio de la caridad” (impartida por el profesor Jaime Ballesteros Molero), “Evangelii Gaudium, la Iglesia ante el reto de la misión” (profesor Juan Carlos Carvajal, natural de Carriches, en Toledo), “Inculturación de la fe y evangelización de la cultura” (profesor Avelino Revilla Cuñado, Vicario General de la Diócesis de Madrid), “La animación misionera” (profesor Juan Martínez), siendo clausurado por el director nacional de OMP, Anastasio Gil, que ofreció un acercamiento al Decreto Conciliar Ad Gentes sobre la actividad misionera de la Iglesia, en su 50º Aniversario.

Pero no solo los participantes tuvieron contenidos académicos sobre la misionología, sino que además de la convivencia también contaron con vídeo – fórum, mesas redondas, testimonios misioneros, celebraciones litúrgicas y visitas culturales a Segovia. ¡Una fórmula que engancha!, es la afirmación de muchos de los participantes, que fusionan la formación académica con actividades más lúdicas, pero siempre con raíces misioneras, que sirven para profundizar en la naturaleza misionera de la Iglesia.

La Delegación Diocesana de Misiones de Toledo apuesta decididamente por la formación misionera, por lo que motiva la participación de sus miembros en colaboradores en todas las acciones formativas de Obras Misionales Pontificias, a las que agradecen su constante apoyo y cooperación para la puesta al día constante en el ámbito misionero. Acciones formativas que, como destaca el Delegado Episcopal de Misiones, Jesús López Muñoz, “hace a todos partícipes de la Alegría del Evangelio, lo que contribuye al empuje que nuestros colaboradores desarrollan posteriormente en nuestra Diócesis y en todas las que han participado en la formación”.

Misionología y verano, formación y compromiso, Evangelio y misioneros, son claves que seguirán ofreciéndose en esta iniciativa del Curso de Verano, que año tras año despierta la esperanza, la fuerza y la acción misionera de muchos participantes.


viernes, 10 de julio de 2015

De Toledo a Moyobamba, nuevo envío de un misionero diocesano

La Parroquia de La Puebla de Montalbán acoge el envío misionero del Padre César Gallardo, hasta ahora vicerrector del Seminario Menor de Toledo


Desde el pasado 5 de julio ya se encuentran en Perú diez de los participantes de #VeranoMisión de la Archidiócesis de Toledo en las acciones misioneras en Perú

En las próximas semanas el hasta ahora Vicerrector del Seminario Menor de Toledo, Padre César Gallardo, desarrollará su labor pastoral y misionera en la Prelatura de Moyobamba, motivo por el que su parroquia natal, la de La Puebla de Montalbán, ha querido, en el marco de la novena al Stmo. Cristo de la Caridad, realizar un homenaje a la vez que acoger su envío misionero como misionero diocesano.

En el mismo han participado el Delegado Episcopal de Misiones, Jesús López Muñoz, el Vicario Parroquial de La Puebla de Montalbán, Juan Antonio Pérez, además de seminaristas y un diácono que acompañaban al Padre Gallardo en este día misionero tan central para la Archidiócesis de Toledo.

“Cada vez que sale de nuestras parroquias y familia un misionero – señala el Delegado Episcopal de Misiones, Jesús López – es un motivo de verdadera alegría, que surge, como no puede ser de otra manera, del propio Evangelio, que nos llena de nuevas emociones, por ser el reflejo del dinamismo misionero de esta Archidiócesis de Toledo”.


Afirmaba también que “La Puebla de Montalbán debe estar verdaderamente de fiesta, porque uno de sus hijos se convierte en extensión de esta familia cristiana que siempre es universal, siempre es fraternal, siempre es reflejo de un Evangelio que debe llenar nuestras vidas”. En este sentido citaba la Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium del Papa Francisco, cuando expresa que “los cristianos queremos insistir en nuestra propuesta de reconocer al otro, de sanar las heridas, de construir puentes, de estrechar lazos y de ayudarnos mutuamente a llevar las cargas”.

“Darse es la clave”, también destacaba López Muñoz, “algo que podemos encontrar en todos los misioneros, porque nos damos dejando actuar en nosotros mismos toda la potencia del amor que es el Espíritu de Dios y así dar paso a su fuerza creadora, esa es la clave por la que entendemos cómo los misioneros son el ejemplo más fuerte del testimonio de caridad y misericordia en esta época”.

Con este envío misionero del Padre César Gallardo, y reafirmando la fuerza misionera, la Delegación Diocesana de Misiones y la Dirección Diocesana de Obras Misionales Pontificias también señalan que desde el pasado 5 de julio ya se encuentran en Perú diez de los participantes de #VeranoMisión de la Archidiócesis de Toledo, que desarrollan acciones misioneras. Entre ellos se encuentra una familia formada por los padres y sus seis hijos, que demuestran que para participar en acciones misioneras no existen límites algunos.

Desde hace años la Delegación Diocesana de Misiones mantiene dos líneas de trabajo constante con una amplia participación de laicos, como son las actividades misioneras de verano en Perú, y otros lugares, así como la recogida y envío de medicamentos. Esta última campaña del “Medicamento misionero” supera el número de medicamentos enviados a la misión año tras año, gracias al trabajo de muchos voluntarios comprometidos con el desarrollo humano integral de otros pueblos.


miércoles, 8 de julio de 2015

Intención misionera del Papa Francisco para el mes de julio

Para que, ante las desigualdades sociales, los cristianos de América Latina den testimonio de amor a los pobres y contribuyan a una sociedad más fraterna, es la intención misionera o por la evangelización que propone el Papa Francisco para el mes de julio. 


Precisamente en estos días de julio está teniendo lugar la visita del Papa a Ecuador, Bolivia y Paraguay, a cuya población enviaba un vídeo mensaje con un saludo lleno de cariño antes de pisar de nuevo su querida tierra americana: 

“Queridos hermanos y hermanas de Ecuador, Bolivia y Paraguay: Falta poco para el viaje. Con este saludo previo quisiera expresar mi cercanía, mi simpatía, mi buena voluntad. Mi deseo es estar con ustedes, compartir sus preocupaciones, manifestarles mi afecto y cercanía y alegrarme con ustedes también. 

Quiero ser testigo de esta alegría del Evangelio y llevarles la ternura y la caricia de Dios, nuestro Padre, especialmente a sus hijos más necesitados, a los ancianos, a los enfermos, a los encarcelados, a los pobres, a los que son víctimas de esta cultura del descarte. El amor del Padre tan misericordioso nos permite sin medida descubrir el rostro de su Hijo Jesús en cada hermano, en cada hermana nuestra, en el prójimo. Solamente es necesario aproximarse, hacerse prójimo. Como Jesús le dijo a aquel joven doctor de la ley cuando le preguntó: ¿Quién es mi prójimo? Hacer lo que hizo el buen samaritano, andar y hacer lo mismo, acercarte, no pases de largo. 

En este viaje visitaré tres naciones hermanas en esas tierras del Continente americano. La fe que todos nosotros compartimos es fuente de fraternidad y solidaridad, construye pueblos, forma familia de familias, fomenta la concordia y alienta el deseo y el compromiso por la paz. 

En estos días previos a nuestro encuentro, doy gracias a Dios por ustedes, y pido que sean perseverantes en la fe, que tengan el fuego del amor, de la caridad y que se mantengan firmes en la esperanza que nunca defrauda. Les ruego que unan sus oraciones a las mías para que el anuncio del Evangelio llegue a las periferias más alejadas y siga haciendo que los valores del Reino de Dios sean fermento de la tierra también en nuestros días. 

Que la Virgen Santa los cuide, como Madre de América, los cuide y que el Señor los bendiga. Muchas gracias, hasta prontito y, por favor, no se olviden de rezar por mí”.

miércoles, 1 de julio de 2015

#VeranoMisión desde Toledo: "Será una experiencia en todos los sentidos inolvidable y muy enriquecedora"

Se calientan los motores y se acerca la experiencia misionera de verano que es igual a #VeranoMisión. ¿Queréis disfrutar de esta experiencia de verano misionera? Hay muchos jóvenes españoles que cambian sus días de sol y playa por un verano ayudando a los misioneros. A través de diversas instituciones misioneras —diócesis, órdenes religiosas, asociaciones—, los jóvenes se van de misiones, van a otros países, movidos por la alegría de anunciar el Evangelio y trabajar por la promoción humana. Son propuestas misioneras que se adaptan a cualquier agenda universitaria o laboral, para todo el mundo que tenga el deseo de vivir una experiencia misionera.


Ricardo Abengozar y Ana Manzaneque viven en Toledo, son padres de una familia de seis hijos que este año se van de #VeranoMisión a Lurin, Perú. Tres de sus hijos se fueron el año pasado a Etiopía con las Misioneras de la Caridad y esto, ha animado a toda la familia a hacer la misma experiencia de fe y entrega gratuita en misión. Ambos manchegos de pura cepa, médico y enfermera junto con sus seis hijos van a colaborar en tierra de misión de distintas maneras: en el centro de las Bienaventuranzas donde recogen niños de la calle, en diversos centros de rehabilitación de drogadictos y tuberculosos, en parroquias dando charlas de temas de Bioética, en campañas sanitarias de zonas precarias etc.

“Pensamos que poder ayudar a los demás es algo hermoso. Además recibiremos mucho más de lo que vamos a dar tanto personalmente como a nivel de familia. Será una experiencia en todos los sentidos inolvidable y muy enriquecedora. Para nosotros es un auténtico milagro de Dios. Un regalazo de su parte. Era una ilusión que teníamos Ricardo y yo desde que nos conocemos y nos llegó la oportunidad sin esperarlo. Nuestros hijos encantados de colaborar y con mucha ilusión” añade Ana.

Todos los jóvenes pueden contar su experiencia misionera en nuestra guía: “Compartir la misión” en la que cada joven cuenta su vivencia con los misioneros y esto puede ayudar a otros. Hay muchos chicos que se forman sobre la misión con un curso de verano que se imparte este año del 30 de junio al 5 de julio en Segovia organizado por la universidad San Dámaso.

Todas estas iniciativas se recogen bajo el hashtag #VeranoMisión

Fuente: OMP España

viernes, 19 de junio de 2015

Encíclica Laudato Si'

Santa Teresita de Lisieux, la patrona de las misiones, “se cuela” en la nueva encíclica del Papa



El Papa Francisco ya expresó su cariño especial por la joven santa carmelita, cuando un periodista en su vuelta de la Jornada Mundial de la Juventud de Río de Janeiro le preguntó por lo que llevaba en su cartera negra. “Junto a la maquinilla de afeitar, el breviario, la agenda”, respondió el Papa, “un libro para leer... me he traído uno sobre santa Teresita, de la que soy muy devoto”. Una devoción que se ha vuelto a reflejar en su encíclica “Laudato si”, cuando la propone como una de las líneas de espiritualidad ecológica que nacen de las convicciones de nuestra fe:

“El ejemplo de santa Teresa de Lisieux nos invita a la práctica del pequeño camino del amor, a no perder la oportunidad de una palabra amable, de una sonrisa, de cualquier pequeño gesto que siembre paz y amistad. Una ecología integral también está hecha de simples gestos cotidianos donde rompemos la lógica de la violencia, del aprovechamiento, del egoísmo. Mientras tanto, el mundo del consumo exacerbado es al mismo tiempo el mundo del maltrato de la vida en todas sus formas”.

Ofrecemos una breve presentación de la  nueva Enclícica del Papa Francisco “Laudato si'”, la conversión ecológica del Papa: las consecuencias del encuentro con Jesús en las relaciones con el mundo

El cardenal Peter Turkson ha presidido la rueda de prensa en la que se ha hecho pública esta mañana la encíclica del Papa “Laudato si” (Alabado seas). Junto a él un representante del patriarcado ortodoxo de Constantinopla, John Zizioulas, y el científico John Schellenhuber. Una encíclica que tiene como tema el medioambiente, pero que entre líneas descubre el patrimonio espiritual de siglos de aprecio y canto a la creación y amor por la sencillez y los simples gestos cotidianos de tantos santos, - San José, San Basilio Magno, San Benito, Santo Tomás de Aquino, San Juan de la Cruz, Santa Teresita de Lisieux, el beato Charles de Foucauld – entre los que el mismo Papa destaca a San Francisco de Asís, de quien, no por casualidad, tomó su nombre como cuasi programa de pontificado. Del canto a las criaturas de San Francisco toma nombre la encíclica y en ella se reproduce una buena parte del mismo, adoptando en numerosas ocasiones el lenguaje de “hermano” y “hermana” para referirse a animales y cosas.

“Laudato si” comienza haciendo un análisis de la situación del planeta – nuestra casa común – en el que no faltan menciones ni a la polución, ni al problema del agua, ni a la pérdida de la biodiversidad. Como no podía ser de otra manera, el segundo capítulo de la encíclica se dedica al Evangelio de la creación y cómo las convicciones de fe ofrecen a los cristianos, y a todos los creyentes, motivaciones profundas para cuidar de la naturaleza y de los “hermanos y hermanas más frágiles”. Los fundamentos bíblicos – la creación, Caín y Abel, el relato de Noé, las innumerables alabanzas a la creación de los salmos - llevan ineludiblemente a todo cristiano a una responsabilidad ante “una tierra que es de Dios”. El misterio del universo encuentra una nueva luz cuando es comprendido como un “don que viene de la mano abierta del Padre de todos”, en el que “toda criatura es objeto la ternura” de este Padre. De ahí que no pueda sostenerse una visión de la naturaleza únicamente como objeto de beneficio y de interés, porque “el ideal de armonía, de justicia, de fraternidad y de paz que Jesús propone está en las antípodas” de esa visión.

El Papa Francisco señala que no se trata “de equiparar a todos los seres vivientes y quitar al ser humano su peculiar valor que implica al mismo tiempo una tremenda responsabilidad”, tampoco implica la divinización de la tierra. De hecho, no se puede tener ternura hacia la naturaleza si al mismo tiempo no se tiene “ternura, compasión y preocupación por los seres humanos”. Denuncia la incoherencia de quien lucha contra el tráfico de animales y ni se inmuta por la trata de personas. Y viceversa, “es verdad también”, dice el Papa, “que la indiferencia y la crueldad hacia las demás criaturas de este mundo terminan siempre por trasladarse de alguna manera al trato que reservamos a los demás seres humanos. El corazón es uno solo”.
La coronación del Evangelio de la creación es la “mirada de Jesús”: los pájaros de los que no se olvida Dios, a los que alimenta, los campos preparados para la siega, la semilla de mostaza… Él, que es el logos, por quien y para quien fueron creadas todas las cosas, y que se ha hecho carne, formando parte del “cosmos creado”. La encarnación ha hecho que “las mismas flores del campo y las aves que Él contempló admirado con sus ojos humanos, ahora estén llenas de su presencia luminosa”.

El tercer capítulo se dedica a la raíz humana de la crisis ecológica. El ser humano con su tecnología ha mostrado una gran creatividad pero también un gran poder. Dos siglos de progreso por el que debemos alegrarnos, dice el Papa, porque la tecnología “ha puesto remedio a innumerables males”, y ha expresado nuevas formas de belleza. Pero no se puede creer que toda adquisición de poder sea progreso y pone el Papa en guardia contra el “paradigma tecnocrático”, cuya metodología y objetivos se imponen a toda la realidad. No se trata de utilidad o de bienestar sino de dominio. La especialización propia de la tecnología plantea dificultades a la hora de tener una visión de conjunto y se acaba despreciando todo lo que “el conocimiento ha producido en otras áreas del saber, como la filosofía y la ética social”. La solución está, según el Papa Francisco, en la libertad humana que es capaz de limitar la técnica, orientarla y colocarla al servicio de otro tipo de progreso más sano, más humano, más social, más integral”. Vuelve a insistir - como lo hiciera en la Evangelii Gaudium y en consonancia con las muchas referencias de Benedicto XVI al tema – en las consecuencias del relativismo práctico de nuestro mundo actual, y toca también la importancia de una correcta concepción del trabajo como relación del hombre con el mundo.

El cuarto capítulo es un llamamiento a una ecología integral que aúne todos los aspectos antes puestos de relieve, que abrace las causas de la contaminación, la relación entre la naturaleza y la sociedad que la habita, y el estado de salud de las instituciones de una sociedad, por sus consecuencias para el medio ambiente. Se trata de una ecología que integre también el “patrimonio histórico, artístico y cultural, igualmente amenazado”. Muy en la línea del Papa Francisco está la “ecología de la vida cotidiana”, donde se integra el cuidado del entorno donde viven las personas, la vida digna, la falta de vivienda, el transporte, el propio cuerpo con su femineidad y masculinidad…

El Papa habla después del bien común, la justicia entre generaciones, para comenzar el quinto capítulo de la encíclica proponiendo “líneas de orientación y acción”, como son el diálogo sobre el medio ambiente en la política internacional – lógico en un solo mundo con un proyecto común -, el diálogo en la búsqueda de nuevas políticas nacionales y locales, que superen visiones partidistas e interesadas, la transparencia a la hora de adoptar medidas que tengan un impacto ecológico.

Para todo esto es necesaria, como explica el Papa Francisco en el sexto capítulo, una educación y espiritualidad ecológicas, que lleve a un nuevo estilo de vida, a una alianza entre la humanidad y el medio ambiente, y que conduzca a una conversión ecológica, que “comporta el dejar emerger todas las consecuencias del encuentro con Jesús en las relaciones con el mundo”, a lo que ayuda el modelo de San Francisco. Directrices de vida cristiana como la sobriedad, la vía del amor de Santa Teresita de Lisieux, llena de pequeños gestos de cuidado, los sacramentos, en los que la naturaleza viene asumida por Dios, y la devoción a María, como Reina de todo lo creado… “para que venga tu Reino de justicia, de paz, de amor y de hermosura. Alabado seas. Amén”, como concluye la oración final que cierra la encíclica.

OMPress, junio 2015