domingo, 3 de diciembre de 2017

Misiones Toledo con los misioneros en el día del Patrono de las Misiones, San Francisco Javier

Desde la Prelatura de Moyobamba (Perú), un grupo de sacerdotes jóvenes reconoce la “extraordinaria labor que la Diócesis de Toledo está haciendo y que el impulso misionero lo da el mismo Espíritu Santo”


La Dirección Diocesana de Obras Misionales Pontificias, la Delegación Diocesana de Misiones de Toledo y la ONGD Misión América en Castilla – La Mancha han felicitado a los 142 misioneros y misioneras de Toledo, reconociendo la “humilde y callada labor misionera” que “nos hace despertar y remover a los discípulos misioneros para no caer en la mediocridad de la fe que hace a las Iglesias incapaces de evangelizar”.

            La Archidiócesis de Toledo ha recordado de manera especial este Domingo a los misioneros y misioneras repartidos por todo el mundo; en la actualidad, 13000 misioneros españoles, de los cuales 142 son de Toledo. Un recuerdo motivado por la celebración de San Francisco Javier, Patrono de las Misiones.

            Por ello, la Dirección Diocesana de Obras Misionales Pontificias, la Delegación de Misiones de Toledo y la ONGD Misión América en Castilla – La Mancha han querido hacer llegar “las oraciones e intenciones misioneras, nuestra alegría misionera, para que San Francisco Javier siga intercediendo cada día por vuestro trabajo misionero, haciendo más sólida vuestra esperanza y entusiasmo misionero”.

            En unas palabras dirigidas a cada uno de los misioneros, suscritas por Jesús López Muñoz, delegado de Misiones y Director Diocesano de OMP, y por Fernando Redondo Benito, de la ONGD Misión América, se afirma que su trabajo “nos ayuda a centrarnos en lo importante, en la naturaleza misionera de la Iglesia, y evitar el riesgo de pasarnos la vida enredados, distraídos, entretenidos en mil intereses extraños a la tarea del Reino y al sentido más profundo de la existencia”.

            Afirmaban desde las instituciones eclesiales que el misionero de cada uno de los 142 misioneros de Toledo, “nos ayuda vivir con metas y objetivos, a despertar de la indiferencia, de la pasividad, de la comodidad, de la superficialidad, de la mundanidad espiritualidad, de la que nos habla el Papa Francisco en la Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium”.

            Finalmente destacan que “vuestra humilde y callada labor misionera nos hace despertar y remover a todos los discípulos misioneros para no caer en la mediocridad de la fe que hace a las Iglesias incapaces de evangelizar. Gracias a vosotros, a vuestra intensa presencia misionera, vivimos una Iglesia creyente que sí podrá ser evangelizadora”.

Desde Moyobamba (Perú), carta de los sacerdotes jóvenes: “ven a Moyobamba y ayúdanos”

            Desde la Prelatura de Moyobamba (Perú), donde se encuentran varios misioneros diocesanos de Toledo, se ha recibido una carta-reflexión de un grupo de sacerdotes jóvenes, sumándose al día de San Francisco Javier.

            Una carta, suscrita por seis jóvenes sacerdotes, en el que tienen la osadía misionera de pedir “ven a Moyobamba y ayúdanos”, además de reconocer la “extraordinaria labor que la Diócesis de Toledo está haciendo y que el impulso misionero lo da el mismo Espíritu Santo”.

            En las palabras llegadas desde Perú, los sacerdotes comparten que “estos días, en nuestra Iglesia local, hemos estado consternados -un hermano que llevaba 12 días de recibir tan precioso don del Sagrado Sacerdocio falleció de modo inesperado, y otro sacerdote ha sido diagnosticado de cáncer, y está ofreciendo su dolor y sufrimiento por la Iglesia-. En una Iglesia local como la nuestra, que se está estableciendo con dificultad, estos sucesos nos hacen recordar lo que dice el Señor por medio del profeta: “mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos” (Is 55,8).

            Desde ahí, y con la constatación de que muchos pueblos se ven privados de la atención de Pastores, “convirtiéndose en caldo de cultivo de las sectas, nos llevan a tocar a la puerta de tu corazón, y a pedirte que, al rezar las Palabras de Cristo en el Altar, pidas por el aumento de vocaciones sacerdotales, y de modo especial por sacerdotes misioneros para estas tierras”. En este sentido, afirman que “la naturaleza del sacerdocio ministerial es estrictamente misionera”.

            En la festividad de San Francisco Javier comparten una invitación “a pedir en el Altar por las misiones. Y si percibes una suave brisa que te empuja a tierras de misión – aunque ya hayas estado en estas brechas por algunos años – no tardes en responder a esta llamada sagrada de configurarte con los Apóstoles, enviados a la misión”.


            Desde Misiones Toledo se asegura que “todos los misioneros cuentan con nuestras oraciones, peticiones e intenciones misioneras de la Archidiócesis de Toledo, esperando que sean muchos los que sigan el ejemplo de San Francisco Javier y unan, como él hiciera, la caridad y la justicia, la justicia y la caridad, como frutos de la evangelización emprendida y que nos está esperando en Perú y en muchos otros lugares del mundo”.