miércoles, 31 de enero de 2018

Mora acogió en la Infancia Misionera una vigilia - testimonio misionero

El pasado domingo, día 28 de enero, con motivo de la Jornada de la Infancia Misionera, celebrada con el lema "Atrévete a ser misionero", la Parroquia Santa María de Altagracia de Mora organizó una una Vigilia-Testimonio Misionero.


La Ermita del Santísimo Cristo de la Vera Cruz (Residencia de Ancianos Purísima Concepción y Santiago), en la que desarrollan su labor asistencial las Religiosas Franciscanas de la Purísima, acogió la celebración de esta vigilia misionera, contando con una importante participación de amigos de la misión.

La vigilia fue presidida por el Vicario Parroquia, Fernando Rivero, quien estuvo en el año 2010 en la Misión Diocesana de Moyobamba- Perú. Concretamente en la Parroquia Santa Rosa de Lima, en la ciudad de Morales. En ella se leyeron y meditaron textos del Papa Francisco. Acompañaron con sus cantos las Hermanas María Stella Matutina de Almonacid y el Coro Parroquial titular de la Ermita.


Posteriormente y ya en la cafetería de la Residencia, se proyectaron y comentaron fotos de las acciones realizadas por un seglar de Mora, Eulalio Martín-Tadeo Viguera, que viaja cada año por unos días para apoyar con su trabajo voluntario en la Misión de Villa El Salvador, Periferias de Lima, Perú. Este año su estancia ha sido en la Parroquia Inmaculada Concepción cuyo Párroco es un Sacerdote toledano, Juan Carlos Mayoral.

Estas acciones de voluntariado misionero han sido financiadas por diferentes instituciones eclesiales de Mora y Sonseca, además de por el ya tradicional Mercadillo Misionero de Mora y muchas personas anónimas de la Parroquia “Amigas de la Misión”, que con sus donativos han hecho posible que se pueda apoyar económicamente las labores sociales y humanitarias que la Parroquia Inmaculada Concepción lleva a cabo entre las personas más necesitadas de Villa El Salvador a través de su Párroco y un grupo de personas de la Parroquia.

Se terminó el encuentro misionero, con un toque festivo, tomando un chocolate con dulces que prepararon las Hermanas Franciscanas y el Coro de la Ermita del Santísimo Cristo de la Vera Cruz.