jueves, 5 de abril de 2018

Falleció el misionero Padre Juan López - Gasco Romero

Misionero en la Iglesia Diocesana de Talca (Chile) durante 40 años, en la actualidad se encontraba en su pueblo natal, Villacañas (Toledo)


La Delegación Diocesana de Misiones de Toledo y la Dirección Diocesana de Obras Misionales Pontificias en Toledo piden oraciones por el eterno descanso de este incansable misionero, que demostró la fortaleza del Evangelio en Chile.

El misionero diocesano Padre Juan López - Gasco Romero (nacido en Villacañas el 4 de febrero de 1936 y ordenado sacerdote en Toledo el 19 de septiembre de 1959) partía ayer, miércoles 4 de abril, al encuentro del Señor. Una noticia que era recibida con cercanía, gratitud misionera y oraciones, por la disposición constante de ayuda y cooperación que el Padre Juan López - Gasco ha tenido, tanto en Chile como en España, para contribuir en el anuncio del Evangelio y hacer presente el testimonio misionero.

Durante cerca de 40 años el Padre Juan López - Gasco sirvió al Evangelio en Chile, en la Iglesia diocesana de Talca. Llegó a Chile a mediados de la década de los años 70. En 1977 fue nombrado Vicario Cooperador de las parroquias Inmaculada Concepción de Talca y Maule. En 1979 Vicario Cooperador de El Sagrario y en enero de 1983 Vicario Episcopal de Talca Rural. En octubre de ese mismo año asumió como párroco en San Clemente. En 1990 fue nombrado Vicario Judicial de la Diócesis y párroco de Romeral. En 1993 llegó a la parroquia Santa Teresita y en marzo de 1994 fue nombrado Secretario Canciller Diocesano y tomó posesión como párroco de la parroquia La Merced de Talca. Esta fue su última labor en una parroquia hasta su regreso a España por motivos de salud en agosto de 2015.


Durante cuatro décadas junto a la Iglesia diocesana de Talca también acompañó al movimiento apostólico Encuentro Matrimonial, fue asesor diocesano de los diáconos permanentes. También hay que recordar que fue profesor de Derecho Canónico en el Seminario San Pablo de Rauquén, por lo que muchas generaciones de sacerdotes y laicos chilenos conocieron de su testimonio pastoral.

Testimonio de entrega misionera: caridad y Evangelio

El Padre Juan López - Gasco acompañó y vivió en todo momento en la Iglesia diocesana de Talca. Su entrega siempre se midió con los consejos evangélicos, y así lo ha demostrado los últimos años en Villacañas (Toledo), donde apoyó la labor pastoral parroquial.

De las palabras del Padre Juan López - Gasco, que conservamos en la Delegación Diocesana de Misiones y en la Dirección Diocesana de Obras Misionales Pontificias, queremos recordar las que escribiera para Carta de Casa en el año 2010, a raíz de los terremotos de Haití y también de Chile.

En aquel momento nos decía el Padre Juan:

"Se nos cayeron muros y casas completas. Muchas cosas materiales a las que les teníamos cariño, desaparecieron ante nuestros ojos sin que nada pudiéramos hacer. Perdimos seres queridos y de un  momento a otro nos sentimos solos y desamparados.

Todo quedó a oscuras, todo quedo en silencio, como una invitación a mirar a lo más profundo de nuestra alma. Tuvimos miedo, pena, rabia, nos sentimos frágiles, pequeños y vulnerables. Todo esto sólo nos lleva a concluir que en esos minutos fuimos más que nunca verdaderamente humanos. El terremoto fue como un gran colador que mostró lo mejor y lo peor de nosotros mismos.

Los chilenos tenemos que aprender mucho de la solidaridad, de esa que no tiene que ver con campañas, esa de todos los días. Nos falta respetarnos y tolerarnos más. Aceptar que en la empatía está la verdadera solidaridad. Se nos cayeron las máscaras y los muros, aparecieron nuestras lágrimas, muchas veces expresadas en cuatro paredes. Aparecieron seres de luz haciendo campañas, ollas comunes y gestos de solidaridad que sin duda generaron una sonrisa en el rostro de Dios.

El terremoto del alma es el más lento de sanar. No nos sirve para ello el dinero, la tecnología y tantas otras cosas en las cuales nos apoyamos. Todo nos sirve y nos ayuda pero tendremos que pararnos desde adentro para que lo que construyamos afuera sea de una solidez que el próximo remezón no sea capaz de botar. Usemos el humor, la fe y los afectos, creo que con esto el camino se hará más fácil para todos".

El humor era una de las notas características del Padre Juan López - Gasco, que ya disfruta de la contemplación directa de la sonrisa del rostro de Dios. Al Padre misionero Juan nuestra gratitud y oración. A Él le pedimos que le acoja, con la fuerza y el entusiasmo misionero que nos ofrece este tiempo pascual. ¡Gracias Padre Juan!

Nota: El funeral y exequias del Padre Juan López - Gasco se celebrará en la Parroquia de Villacañas (Toledo) en la tarde del 5 de abril de 2018.